Volver al blog

Cómo gestionar la ansiedad en el día a día 

A veces no hace falta que algo grave ocurra para sentirnos mal. Basta con una acumulación de tareas, una sensación constante de no llegar a todo, un pensamiento que da vueltas sin parar… La ansiedad puede instalarse en el día a día sin que nos demos cuenta, robándonos la calma y desconectándonos de nosotras mismas.

Si te pasa esto, no estás sola. Desde mi trabajo como psicóloga profesional en Aranjuez, acompaño a muchas personas que sienten ese nudo en el estómago, ese cansancio emocional que no se va, esa necesidad de parar… pero no saben cómo hacerlo. En este artículo quiero compartir contigo algunas claves para empezar a gestionar la ansiedad diaria de forma consciente y compasiva.

¿Qué es la ansiedad cotidiana?

La ansiedad, en sí misma, no es un enemigo. Es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones que percibimos como una amenaza. Pero cuando esta respuesta se vuelve constante, exagerada o aparece sin motivo aparente, nos va desgastando poco a poco.

Muchas personas no presentan un trastorno de ansiedad diagnosticado, pero sí conviven con un malestar sutil y persistente que interfiere en su rutina. Estos son algunos indicios:

  • Te cuesta desconectar mentalmente, incluso cuando estás descansando.
  • Sientes presión o autoexigencia en tareas simples.
  • Vives en modo “alerta”, como si algo malo pudiera pasar en cualquier momento.
  • Tu cuerpo acumula tensión: en la mandíbula, el pecho, el cuello…
  • Tus pensamientos van muy rápido o se repiten sin cesar.

Si te reconoces en alguna de estas situaciones, no es que “exageres” ni que “seas débil”. Estás viviendo una carga emocional real, y mereces aprender a aliviarla.

Estrategias sencillas (pero potentes) para empezar

A lo largo de mi práctica profesional, he comprobado que pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden tener un impacto profundo. Aquí te comparto algunas herramientas que puedes ir incorporando a tu día a día:

Respiración consciente

 Dedica unos minutos al día a respirar de forma lenta, profunda y consciente. Solo eso. Notar cómo entra y sale el aire, sin hacer nada más. Puede parecer simple, pero tiene un gran efecto en el sistema nervioso.

Baja el ritmo

 Haz una lista realista de tus tareas. No se trata de hacer más, sino de hacer con más presencia. Aprende a decir que no y a respetar tus límites sin culpa.

Cuestiona tus pensamientos

 ¿Eso que te estás diciendo es un hecho o una interpretación? Muchas veces, el malestar viene más por lo que pensamos que por lo que realmente ocurre.

Desconexión digital

 El exceso de información estimula la ansiedad. Regálate al menos una hora al día sin móvil, sin noticias, sin redes.

Muévete

 Caminar, bailar, estirarte… el cuerpo necesita liberar la tensión acumulada. No necesitas hacer deporte intenso: moverte como te apetezca ya es un gran paso.

¿Cuándo pedir ayuda profesional?

Estas estrategias pueden ayudarte a reducir el malestar, pero si la ansiedad se intensifica, dura varias semanas o empieza a afectar a tu descanso, tus relaciones o tu motivación, es momento de pedir apoyo.

En mi consulta psicológica en Aranjuez, ofrezco un acompañamiento personalizado desde un enfoque de psicoterapia integrada, combinando herramientas como la terapia cognitivo-conductual y el EMDR. Juntas exploramos qué hay detrás de la ansiedad, cuáles son tus recursos internos y cómo avanzar hacia una forma de vivir más tranquila y conectada contigo misma.

Cuidarte es una forma de quererte

Gestionar la ansiedad no es dejar de sentir, ni volverse “zen” de un día para otro. Es aprender a darte cuenta, a comprender tus señales internas y a responderte con cuidado. No es un lujo ni una moda: es una necesidad emocional legítima.

Si sientes que ha llegado tu momento de priorizarte, estaré encantada de acompañarte. También puedes encontrar recursos, reflexiones y herramientas en mis redes sociales:

https://mariangelespsicologa.es

 Instagram

 Facebook

Pide tu primera cita